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Genios y la Genialidad

El secreto del genio es llevar el espíritu del niño hasta la vejez, lo que significa nunca perder el entusiasmo. Aldous Huxley
8 Jul 2015

La Ley del Menor Esfuerzo

La Ley del Menor Esfuerzo

¿Podemos lograr más haciendo menos?

 Por Mayda Ochoa, Ph.D.

Osho, el místico indio y profesor espiritual, dijo: “No es el hacer; es no-hacer. No es acción; es inacción. Y parece difícil porque a todos desde el principio nos dijeron: “Haz algo; ¡no te pases el tiempo ahí sentado!”

¡Un momento! ¿Lograr más haciendo menos? ¡A quien se le ocurre! Bueno, en inglés le llaman effortlessness. Y hay toda una Ley Natural llamada “La Ley del Menor Esfuerzo”. Muchos traducen “effortlessness al español como ausencia de esfuerzo. Effortless: fluido, natural, hacer algo con facilidad. La Ley del Menor Esfuerzo

La Ley del Menor Esfuerzo no es holgazanería, no es indolencia, no es pereza… Es utilizar todos los sistemas biológicos, cósmicos, emocionales y espirituales que nos dio la naturaleza para hacernos la vida más fácil.

Hay personas que resbalan por la vida, consiguiendo todo lo que desean sin aparente esfuerzo: parecen estar en contacto con una dimensión de sí mismos que es inaccesible al resto del mundo. ¿Cuál es su secreto?

El principio de “menor acción” es aplicado en la teoría de la relatividad, en la mecánica cuántica y en los programas de computación. Y los homeópatas dicen que el mismo veneno que mata puede curar, si lo tomas en pequeñas dosis… Es la ley de la dosis mínima.

El principio de menor esfuerzo es no-resistencia. Nos enseña a vivir en armonía con la vida y nuestro medio ambiente. Cuando ves venir un huracán ¿abres tus brazos tratando de parar la tormenta? No, corres a buscar refugio. Ante los problemas de la vida, a veces la solución es buscar refugio, en ocasiones es negociar, a veces aceptar graciosamente la derrota y, de vez en cuando, es sumarse a los pequeños huracanes. PERO NUNCA RESISTIRLOS.

En mi libro “Fuerzas Invisibles,” hablo de la Ley del Menor Esfuerzo donde se explica cómo la naturaleza utiliza la ley del menor esfuerzo, los caminos más cortos, las dosis mínimas, para crear el exuberante y divino universo donde vivimos.

Un amigo de Facebook, cuando vio el video La Secuencia Fibonacci, me comentó: “!Pero el ser humano no es divino, el único divino es El Creador!

Y yo le pregunté: ¿Piensas que un Ser Divino iba a crear algo que no estuviera a su altura?

Piensa en todos los sistemas que Dios puso en tu cuerpo para mantenerte vivo y seguro: tú no te tienes que preocupar en respirar, un sistema respiratorio perfecto lo hace por ti. Tú no tienes que recordar digerir la comida, porque tan pronto la ingieres, todo un sistema maravilloso comienza a extraerle la sustancia que te nutre. Y no tienes que recordar que deberías botar la basura que hay dentro de tu cuerpo, porque un sistema divino te lo va a recordar, y lo va a tener ya todo preparado para que expulses todas las sustancias de desecho que no le sirven a tu organismo. Y eso sin hablar de todos los demás sistemas, glandular, audición, visión, la piel…

El problema de las escuelas es que enseñan a nuestros niños todos esos sistemas, pero sin hablarles de la maravilla que somos. ¿Podemos negar que somos divinos? Si alguien lo niega es porque está ciego y marchito.

El cerebro usa la Ley del Menor Esfuerzo

            Un estudio científico realizado por el físico Dmitri Krioukov y sus colegas del Departamento de Física de Northeastern University que fue publicado en la edición del 3 de julio en Nature Communications, asegura que la estructura del cerebro humano tiene una red ideal de conexiones, de vínculos que permiten que la información viaje de un punto a otro, y gracias a ello puede hacer de todo, desde levantar la mano en clase, hasta bailar la zamba… y todo sin que uno se de cuenta de todos los mecanismos que entran en función, por ejemplo, para mover un dedo, o pestañear.

En la investigación, Krioukov y sus colegas crearon un diseño de lo que sería un cerebro perfecto. Luego compararon ese diseño a un cerebro real, y se hicieron la pregunta “¿Cuán cerca están los dos?”

Fue tremenda la sorpresa al descubrir que el 89 por ciento de las conexiones en la red cerebral idealizada apareció también en la red cerebral real. “Eso significa que el cerebro estaba evolutivamente diseñado para ser muy, muy cercano a lo que muestra nuestro algoritmo”, dijo el director del estudio. O sea, un cerebro perfecto.

Al final del día, digo yo, volvemos a enfrentarnos a la verdad de que lo que hace la Naturaleza es perfecto y divino, y nosotros podemos imitarla… pero ¿superarla? ¡Sólo cuando ella nos enseña como hacerlo!

Mas sobre la Ley del Menor Esfuerzo en “Fuerzas Invisibles. Las Influencias Ocultas que Controlan tu Existencia.”

Referencia del estudio sobre el cerebro:

András Gulyás, József J. Bíró, Attila Kőrösi, Gábor Rétvári, Dmitri Krioukov. Navigable networks as Nash equilibria of navigation games. Nature Communications, 2015; 6: 7651 DOI: 10.1038/ncomms8651

 

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