maydaochoa@gmail.com

Genios y la Genialidad

El secreto del genio es llevar el espíritu del niño hasta la vejez, lo que significa nunca perder el entusiasmo. Aldous Huxley
23 Ago 2013

No le de ordenes negativas a su ser querido que padece Alzheimer

/

Por Mayda Ochoa

Use lo menos posible la palabra NO. Por ejemplo, en vez de decirle: “¡No te vayas del cuarto!”  Es mejor decir: “¿Quieres quedarte en el cuarto un ratico conmigo?”

Otro ejemplo: Alicia y Juan están sentados a la mesa. Alicia le ordena a su esposo, que padece Alzheimer: “¡No toques la comida con las manos!”.

Ella debería haber dicho (poniéndole la cuchara en la mano): “toma la cuchara y prueba la comida, así… ¿Verdad que está deliciosa?”

Simplifique, simplifique, simplifique:

Haga preguntas sencillas, y no le obligue a tener que escoger. Por ejemplo, en vez de decir: “¿qué quieres, una banana o una pera?” Mejor pregúntele: “¿quieres una banana?”

Y mucho mejor aún sería decirle: “Mira, cómete esta banana, está deliciosa.”

El hecho de tener que escoger entre dos o más acciones se torna muy complicado para la persona que ya no puede pensar claramente. Por ello, evite ponerle en esa situación.

Si su ser querido quiere decirle algo, pero no recuerda el nombre de un objeto, pídale que se lo señale con la mano.

Si él o ella le dice “agua” “baño”, usted no sabrá si quiere ir al baño, o si quiere tomar agua. Es posible que no recuerde la palabra orinar y en su lugar diga “agua”. Usted puede preguntarle lo que quiere:

“¿Quieres ir al baño?” o “¿Quieres tomar agua?”

Compruebe que usted haya entendido exactamente lo que él/ella quiere. Pero nunca le diga: ¿Bueno, qué es lo que quieres, ir al baño o tomar agua? ¿Te peinas o te haces papelillos?

En vez de decirle: ¿quieres salir a caminar?

Mejor dígale: ¡Vamos a caminar un rato, el día está hermoso! O mejor: Acompáñame a caminar un rato, tengo ganas de estirar las piernas.

Tome usted la decisión, hágale la vida más simple.

Cuando usted le da a escoger entre dos posibilidades, su ser querido tiene que hacer una decisión, y ello le resulta muy difícil. Siempre que pueda, evítele la frustración de las decisiones.

En vez de decirle: ¡Ahora vístete, y apúrate, no te metas toda la tarde en eso!

Mejor dígale: (paso a paso) Aquí están tus pantalones limpios: vamos a ponértelos… y la camisa que más te gusta… (Si necesita ayuda, ayúdelo, pero si puede hacerlo solo, deje que lo haga.

En vez de preguntarle: ¿qué quisieras comer hoy?
 Mejor dígale: Hoy vamos a comer carne con papas, que a ti te gusta tanto.

¡No… No… No!

  • No le diga grandes parrafadas.
  • No hable muy rápido.
  • No use palabras grandes, ni científicas, ni difíciles.
  • No intente explicarle la lógica, ni hacerle razonar.
  • Si él trata de hacer un chiste, no le diga: ¿de qué estás hablando? ¡No entendí tu chiste! Sonría, aunque no haya entendido el chiste.
  • No le obligue a comunicarse cuando él o ella no se sienten comunicativos.
  • No permita que le hablen varias personas a la vez.

Y lo más importante de todo:

¡No le discuta!

Si él dice que el presidente de Cuba es Bush, pregúntele: ¿y es un buen presidente? En este caso usted no se está burlando de él, ni le está mintiendo; está utilizando una estrategia que le permite llevarse mejor con su ser querido, y mantenerlo calmado. Ese es su objetivo.

Usted puede encontrar muchos más consejos en el libro “Alzheimer, Viaje al Olvido”.

Para ordenar el libro envíe un email a maydaochoa@gmail.com

No le de ordenes negativas a su ser querido que padece Alzheimer

Leave a Reply

error: Content is protected !!