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Genios y la Genialidad

El secreto del genio es llevar el espíritu del niño hasta la vejez, lo que significa nunca perder el entusiasmo. Aldous Huxley
30 Sep 2013

Sueño Pobre = Vida Pobre y Salud Pobre

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Hasta la primera mitad del siglo XX, se pensaba que el sueño era un proceso pasivo producido por una disminución de la actividad cerebral. Hoy en día, sabemos que el sueño no es la simple ausencia de vigilia, sino que constituye un estado de gran actividad donde se operan cambios hormonales, metabólicos, térmicos, bioquímicos y en la actividad mental, fundamentales para lograr un correcto equilibrio psicofísico que nos permita funcionar adecuadamente durante la vigilia. Sólo recientemente, los investigadores han empezado a entender como el sueño afecta las funciones diarias y a la salud física y mental.

Cómo debe ser el sueño normal

Durante el sueño, el ser humano alterna entre dos estados diferentes, llamados sueño REM y sueño no REM (NREM) que se alterna en ciclos de duración entre 90 y 120 minutos. Un noche típica consta de 4 – 5 ciclos. Habitualmente, el sueño progresa ordenadamente desde la vigilia a través de las cuatro etapas del sueño NREM hasta el inicio del primer periodo REM. Los periodos REM son breves durante la primera mitad del sueño, aumentando su duración a medida que se van sucediendo ciclos. Sueño Pobre = Vida Pobre y Salud Pobre

Sueño REM

El primer episodio de sueño REM aparece a los 60-90 minutos del sueño. Es un estado fisiológico durante el cual el cerebro se activa eléctricamente con frecuencias similares al estado de vigilia. Se acompaña del aumento del flujo sanguíneo cerebral y del metabolismo. Aparecen movimientos rápidos de los ojos. La  frecuencia cardiaca y respiración son irregulares. El cuerpo está paralizado a excepción de pequeños músculos periféricos y pequeñas sacudidas. Presencia de sueños vividos.

Funciones del sueño

El sueño NREM tiene una función restauradora (permite a nuestro cuerpo recuperar energía e integrar la nueva información), que es mayor después del ejercicio intenso. Se sintetizan las proteínas en el sistema nervioso central, las cuales se utilizarán después para que puedan realizarse las funciones del sueño REM. Representa un papel en el proceso del crecimiento (GH) y conserva energía para el día.

El sueño REM: Las funciones de sueño REM son más complejas y consisten en procesar la información obtenida durante la vigilia. El sueño REM reorganiza aquellos sistemas involucrados en el mantenimiento de un humor optimista, energía y confianza en uno mismo; sistema de la atención y de la memoria y por último, aquellos otros sistema que tienen que ver con la adaptación de los procesos emocionales al medio ambiente.

Las necesidades de sueño

La edad influye en la duración de los periodos de sueño y en su distribución. Las personas duermen menos a medida que envejecen; el tiempo medio se acorta progresivamente desde las 16 horas al nacer a las 8 horas de un adulto joven e incluso menos en una persona de edad avanzada. Las necesidades básicas de sueño en un adulto, para mantener las funciones y supervivencia, se sitúan sobre una media de 4 ó 5 horas de sueño cada 24 horas, el resto del tiempo que dormimos contribuye a mejorar nuestro bienestar y mayor calidad de vida.

Trastornos del sueño más comunes

Síndrome de apnea del sueño

Afecta de 4-6% de los hombres y al 2- 4 % de las mujeres, en la población general adulta de edades medias, aumentando la prevalencia claramente con la edad.

Se caracteriza por la aparición de episodios recurrentes de limitación al paso del aire durante el sueño.

Se asocia a deterioro de la calidad de vida, desarrollo de enfermedades cardiovasculares y cerebro vasculares y aparición de accidentes de tráfico y laborales.

El perfil típico del paciente con SAHS es un varón de mediana edad, obeso (aunque la enfermedad no es exclusiva de estos), roncador con somnolencia diurna. Son factores agravantes el consumo de alcohol, el tabaco y dormir en decúbito supino.

El principal motivo de consulta es la excesiva somnolencia diurna, que puede aparecer de forma continua o como ataques de sueño en situaciones de monotonía e incluso levantarse ya con sueño, acompañado de comportamiento automático, incoordinación motora, etc. La mayoría de los pacientes se levantan con la garganta seca y la boca pastosa e incluso cefaleas matutinas. Dentro de los síntomas nocturnos, todos los pacientes tienen pausas y ruidos respiratorios en forma de ronquidos, bufidos y jadeos.

Complicaciones médicas

El signo cardiovascular más frecuente es la hipertensión arterial sistémica y pulmonar. Las arritmias cardiacas son frecuentes, observándose durante la apnea y al finalizar la misma. De echo, las arritmias cardiacas y la pausas respiratorias de larga duración pueden ser la causa de la muerte súbita durante el sueño de estos pacientes. Ocasionalmente, el motivo de la consulta es la disminución de la líbido y la impotencia que podrían explicarse por un descenso de las concentraciones de testosterona en relación con las desaturaciones de oxigeno nocturnas.

Tratamiento:

Medidas generales: encaminadas en mejorar el estado general del paciente. Perdida de peso y supresión del alcohol, tabaco y fármacos depresores del SNC. 
 Procedimientos mecánicos: Administración domiciliaria de presión positiva continua por vía nasal (nasal – CPAP). 
 Procedimientos quirúrgicos.

Insomnio

Se puede definir como una disminución en la cantidad de sueño nocturno que lleva aparejada sensación de cansancio y somnolencia diurna. Es el trastorno de sueño más frecuente, con mayor prevalencia en mujeres. En más del 60% de los casos la causa es psicofisiológica, psiquiátrica o asociada a fármacos y drogas.

Narcolepsia

Afecta al 0.06% de la población general (es dos veces mas común que la Esclerosis Múltiple y sólo un 50% menos frecuente que la Enfermedad de Parkinson). La enfermedad aparece en la adolescencia, entre los 15-30 años y, una vez instaurada, tiene un curso no progresivo, pero incurable.

Síntomas:

Excesiva somnolencia diurna (100% pacientes). Ataques sueño, inesperados e irresistibles, en situaciones de actividad, de duración variable, repetidos y con efecto reparador.

Cataplejia (70% de los pacientes). Es una característica única de la narcolepsia. Consiste en la pérdida súbita y reversible del tono muscular, habitualmente parcial (musculatura de cara y cuello), de duración muy breve (<1 min), desencadenada por una emoción intensa (risa, llanto, ira) y sin compromiso de la consciencia ni de la respiración.

Síndrome de piernas inquietas

Afecta a un 5-15 % de la población, tanto a hombres como a mujeres. Puede aparecer a cualquier edad, siendo más frecuente a partir de los cuarenta.

Se caracteriza por la necesidad irresistible de mover las piernas (o los brazos) y por sensaciones desagradables (que describen los pacientes como: desasosiego”, “hormigueo”, “calambres”, “nerviosismo”, “dolor”, “sensaciones extrañas profundas”,“piernas locas”,etc.),y molestas en las extremidades (principalmente las piernas) durante el reposo (sentado o acostado), que ocasionan necesidad de frotarse las piernas, levantarse, caminar y moverse. Con el movimiento, las sensaciones desagradables se alivian o desaparecen. El comienzo de los síntomas es sobre todo en las horas finales del día o por la noche (esta característica hace que los pacientes tengan dificultades para iniciar o mantener el sueño). Durante el día las molestias desaparecen o existen, pero con menor intensidad.

Quien te puede ayudar: Los especialistas del sueño

En primer lugar realizan una valoración clínica del paciente, que consta de una historia clínica general y una historia específica del trastorno del sueño en si, valorando entre otros factores, hábitos de sueño, el curso, factores precipitantes, repercusión diurna: somnolencia, irritabilidad,.. y sintomatología nocturna. Esta primera valoración, permitirá establecer la sospecha clínica y determinará las exploraciones complementarias necesarias para un correcto diagnóstico.

En segundo lugar, es estudiado y valorado el problema de sueño, en el laboratorio de sueño, mediante un estudio polisomnográfico nocturno. Y otras pruebas especificas según sospecha clínica, como Video – EEG, Test de latencias múltiples de sueño, etc.

Una vez concluidos estos pasos, se realiza un informe clínico detallado, informando al paciente sobre su patología, tratamientos posibles y enseñanza de normas básicas de higiene de sueño y específicas del trastorno a tratar.

 

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